LACIANA VANZA

Quienes hayan leído mis relatos, cuentos y comentarios publicado en las revistas El Mixto, Xeitu, Caparredonda o en la página de Villager; así como quien, igualmente, haya leído alguno de mis libros, se habrá percatado que jamás he escrito algo sobre política. Si en esta ocasión me he decido a hacerlo es, fundamentalmente, porque me ha sorprendido, muy gratamente, el programa que, con motivo de la campaña electoral a las elecciones municipales de Villablino, ha presentado la plataforma LACIANA AVANZA. De hecho es el único programa que he visto publicado en la red. He leído su programa y les he escuchado en la presentación pública que de él hicieron.

No sé qué me ha gustado más, si su programa, su ilusión o su valor; porque hace falta mucha ilusión y mucho valor para que un grupo de jóvenes se decida a intentar echarse al hombro una carga tan pesada. En Laciana todos sabemos en que condiciones económicas, sociales y de toda índole se halla el consistorio. Se necesita, además de capacidad intelectual, una elevada dosis de sacrificio para intentar arreglar tamaño desaguisado al que los anteriores alcaldes –desde in illo témpore- han llevado al consistorio de nuestra Villa.

No conozco personalmente a todos los componentes de esta plataforma, sólo a algunos, pero conozco muy bien al cabeza de lista: Víctor del Reguero. A mi entender reúne las necesarias aptitudes para ser un buen alcalde. Bien preparado intelectualmente, posee una capacidad de trabajo excepcional, es un hombre honrado y está muy bien relacionado a nivel provincial y nacional. Puede que la oposición trate de convertir en crítica el que ninguno de los componentes de esta plataforma haya pertenecido nunca a un partido político ni se haya dedicado nunca a la política; sin embargo, a mi entender, eso es un punto importante a su favor. A una junta consistorial no se la elige –al menos no se la debería elegir- teniendo en cuenta su ideología. Para un alcalde, muy en particular, si es el alcalde de un pueblo como Villablino, su primer objetivo ha de ser actuar pensando en el bienestar de los vecinos y no en lo que la dirección de un partido le ordene en función de sus intereses partidistas. Por eso digo que en la elección de un alcalde hay que dejar la ideología colgada en el perchero de la entrada y centrarse en la persona.

 

Como antes decía, he escuchado a algunos de ellos exponer su programa, ante un micrófono. A excepción del cabeza de lista, Víctor del Reguero quien, por su profesión, tiene tal soltura para hablar en público que

hasta el mismísimo Castelar envidiaría, a los demás se les nota la falta de tablas ante un micrófono, les tiembla la voz y las piernas al dirigirse al público, pero dejan entrever su gran ilusión, su sencillez y sus ganas de trabajar. No son políticos, no tienen asesores de imagen ni de audio, pero son gentes sencillas, del pueblo, que se dejarán el alma por sacar al ayuntamiento del pozo donde los políticos profesionales y expertos en la corrupción lo han metido. Estos jóvenes valientes merecen un voto de confianza, pues creo sinceramente que serán capaces de dar al consistorio un giro de 90 grados. Por que estoy plenamente convencido, animo a depositar en ellos nuestra confianza. Laciana lo merece.

 

Piorno